jueves, 5 de mayo de 2011

Fugacidad

Intento aprender de memoria el primer párrafo de este magnífico libro, que empiezo a releer por segunda vez. Y mientras lo hago, la lluvia laca en verde los campos y arrastra el tiempo de esta primavera bulliciosa haciendo realidad el sonido de la campana del templo de Gion...




Me dispongo a vivir una nueva experiencia que tal vez me depare algún hallazgo valioso. Temor y entusiasmo a partes iguales. Pero, ¿no es esa fórmula mágica la que me ha movido siempre?



Antes de dejar su casa para siempre, la dama Gio recoge minuciosamente su cuarto y se marcha llorando porque su bondad imprudente precipitó su destino, y eso siempre duele.

domingo, 10 de abril de 2011

Fin de semana


Cubre la Sierra,
para que yo te siga,
alfombra verde.

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El majoleto,
el cerezo del huerto,
   la primavera…

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Estas dos calas
que comparten la tierra
se nos parecen.

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   Este hortelano
     ha cortado dos rosas
    por no pintarlas.




domingo, 27 de marzo de 2011

Maneras

Casi al final de la entrevista con este afamado y premiado escritor japonés, a propósito del desastre nuclear que amenaza su país, aparece esta frase escalofriante: “los muertos que nos miraban nos obligaban a respetar esos ideales”.

Y se derrumba ante mis ojos el espejismo de su occidentalizada corrección política, porque aunque quiera explicar el mundo con los parámetros moderados del que ha aprendido a vivir entre nosotros, él no es como nosotros, él siempre tendrá que rendir cuentas ante lo invisible.

“Están dando una lección al mundo”, dices, mientras aseguras compartir mis sentimientos, ahora que por fin los conoces. Pero no los conoces, y yo muy poco. Sólo vislumbras la tristeza contenida tras el rostro sereno de la mujer que espera oír al otro lado del teléfono la voz de la persona amada. Y llamas autocontrol a lo que ella llamaría decencia.

sábado, 12 de marzo de 2011

Los peores presagios


"Sentí verdadero miedo -dice este español residente en Japón al que entrevistan en la radio para que dé testimonio del terrible terremoto- cuando vi que un compañero japonés empezaba a mostrar miedo".


Los peores presagios se han cumplido. Y en mis sueños, la ola gigante ha alcanzado una vez más un pedazo de mi vida. En mi ciudad está arraigado el temor del agua que todo lo arrasa y uno mira con miedo el mar esos días en los que el gris se vuelve turbio dentro del corazón.


Y estas fotos que no muestran desesperación, sino perplejidad, resignación y asombro ante la fuerza de la naturaleza, cuando todos se preparaban para contemplar, un año más, la llegada de la primavera. Pero habrá tiempo.

jueves, 17 de febrero de 2011

El corazón de las cosas

Esa niebla temprana por la que asoma el verde negro de los pinos, y te devuelve a otra niebla lejana que está dentro de ti para que aprecies el sol que ahora brilla.



Alguien que te busca, teniéndote al lado, porque no sabe utilizar las palabras para preguntarte, porque no conoce aún la manera de reconocer que le interesas un poco.



El calor de ese cuerpo pequeño que te llama con su canción de vocales ensartadas. Y fue interrogación primero y, más tarde, deseo formulado y felizmente cumplido para acompañarte ahora, hecho un ovillo, en las largas tarde del invierno.

domingo, 23 de enero de 2011

La misma luna

La que luce su frialdad blanca muy de mañana, la de las noches tibias del otoño, la que cambia el carácter de los hombres, la que se oculta tras la nube que presagia la tormenta, la que no quiero ver de madrugada…esa misma luna.


¿No es ésa la luna?
Y la primavera,
¿No es la de siempre?
¿Cómo es que yo solo
soy el mismo que era?
(Ariwara Narihira traducido por Antonio Cabeza)

jueves, 30 de diciembre de 2010

Conciencia

Escribir siendo un muchacho las impresiones vividas junto al abuelo moribundo y rescatarlas, mucho tiempo después, para demostrar su afán casi inconsciente por explicar el mundo desde las páginas de un libro.

Otros afanes vanos de recordar lo vivido sin plasmarlo en ningún sitio se perdieron por el camino. Porque el camino sólo existe si es compartido, si no es únicamente verdad. La verdad de uno, que a nadie importa.

Y estas anotaciones qué son. ¿Un poco de verdad? ¿Un poco de vida? En todo caso, la literatura de otros que hablan por mí. Y yo los dejo.